jueves, 20 de agosto de 2009

Sincronías

Vuelvo a la cocina. Ayer conversábamos con Rejane sobre los talleres del Centro Cultural Ricardo Rojas, porque ella quiere cursar alguno relacionado a teatro. Le comenté que cuando llegué tuve la intención de tomar ahí las clases de composición, pero que finalmente opté por hacerlo con Edgardo Cardoso. Su cara cambió. Impactada me preguntó "lo conocés" y yo sin decir sí ni no, me paré de la mesa y empecé a dar vueltas en círculo como loca por la cocina, casi gritando (juro que casi) "no lo puedo creer, no lo puedo creer". En una semana descubrimos que teníamos dos personas en común.
El sábado supe por FB que era amiga Galo, un actor argentino que hace más de dos años itinera con su compañía por Latinoamérica. Yo lo conocí en una de sus presentaciones en la Plaza Ñuñoa. Ella, acá en Buenos Aires en alguna actividad de perfeccionamiento teatral, allá por el 2006.
Y a Edgardo lo conoció en un festival de teatro de Puerto Alegre durante el 2000. Él fue uno de los artistas invitados y ella su anfitriona (Anjo da Guarda) durante el evento.
Muchas veces Reje quizo invitarme a las presentaciones que Cardoso realizó junto a Puente Celeste en el No Avestruz de Palermo, el semestre pasado. Pero olvidó mencionarlo durante todo este tiempo. Le conté que justo el jueves anterior a mi primera clase de composición partí a uno de estos conciertos y que entré en pánico al ver lo buen músico que era.
Con este tipo de anécdotas el viaje expresa su sentido. Operando desde la intuición he llegado a los lugares exactos y conocido a la gente precisa.
Sin embargo, la ecuación detrás de esta sincronía viene de mucho antes. Año 2004 viajo con Dani a Perú y nos encontramos con Javi y Pablo. Abril del 2009 llego a Buenos Aires y retomo el contacto con ellos. Javi me impulsa a tomar el taller de Edgardo y a asistir a uno de sus conciertos. Ingreso al curso, conozco al personaje. Junio 2009, comienzo a acercarme a Rejane y a descubrir las cosas que tenemos en común. Agosto del 2009, mes de revelaciones.


martes, 11 de agosto de 2009

Yo mujer

Mujer oculta en mis años,
perfecta y deficiente en su retrato.
Despiertas en las sombras del pasado
para dibujar arcoiris que alivien tus pasos.

¿Recuerdas a la niña que hace tanto
descubría tu mundo sobre un árbol,
buscaba en los jardines trébol de a cuatro
para llamar a la buena suerte y creer en milagros?

Inquieta adolescente no he olvidado
tu energía sonriente en frescos años
tus pasiones antiguas han hilado
noches de deseo consciente
bajo cielo estrellado

Diosa arcilla en mis manos
haz que en mi se cumpla tu legado.